El gasto en coloración y productos químicos representa uno de los mayores desembolsos mensuales para cualquier peluquería. Sin embargo, en muchos salones las mezclas se siguen preparando "a ojo", lo que genera un desperdicio sistemático que drena la rentabilidad del negocio.
1. El coste oculto del sobrante en el lavacabezas
Cuando un estilista prepara 80 gramos de tinte para un trabajo que solo requería 50 gramos, esos 30 gramos sobrantes no se pueden reutilizar: van directos al lavacabezas. Multiplica 30 gramos por 10 servicios al día y estarás perdiendo cientos de euros al mes en producto químico que nunca llegó a aprovecharse.
2. Pasos para estandarizar el consumo de tinte
- Utilizar siempre báscula digital: Olvídate de medir por "tubo y medio" o "a ojo". Pesar cada componente en gramos garantiza la proporción exacta (1:1 o 1:2) y evita desviaciones.
- Crear fichas de color por clienta: Anota en Lumina Salon la fórmula exacta que funcionó en la visita anterior (ej. 35g de tono 6.1 + 35ml de oxidante 20 vol). Así, en la siguiente visita prepararás exactamente lo que necesita sin excederte.
- Preparar en dos fases si hay dudas: Es más rentable preparar una base ajustada y añadir 15 gramos extra al final si falta producto que tirar medio bol sobrante en cada servicio.
"Estandarizar las fórmulas de coloración no solo ahorra producto: garantiza que el color quede idéntico visita tras visita."
3. La conexión con el control de inventario
Cuando las fórmulas se registran dentro de la Sesión Activa de Lumina, el stock de almacén se descuenta de forma automática, alertándote antes de que se agoten los tonos más demandados.